Piojos

Hablamos de piojos, podemos decir que son unos verdaderos especialistas en llevar una vida parasitaria, todos los miembros de este grupo de insectos, el cual es bastante estrecho, tiende a presentar una variedad de adaptaciones. Piojo de los vestidos, del cabello, del perro, piojos masticadores y las ladillas.

piojos

Características principales de los Piojos

Estos insectos no poseen alas, sus ojos son bastante pequeños y las piezas que conforman su boca se han adaptado para chupar y morder. La piel que poseen los piojos es fibrosa y resistente y de color grisáceo, así como su abdomen, cuando está lleno de la sangre. Adicionalmente, debemos acotar que sus patas finalizan en una especie de pinza con pelos de sujeción.

Su alimentación se basa únicamente en la sangre que succionan. Si quieren mantenerse en excelentes condiciones deben comer por lo menos dos veces al día, razón por la cual solamente llegan a sobrevivir pocos días si no tienen un huésped. Debemos remarcar que un piojo cuando está hambriento, puede llegar a ser tan voraz, que al momento de encontrar un nuevo huésped puede llegar a comer tanto que casi llega a reventar.

Los piojos son totalmente dependientes del especial microclima de la superficie cutánea, y cuando la temperatura llega a cambiar, como por ejemplo sucede cuando el huésped se encuentra enfermo y tiene fiebre, estos insectos se retiran del mismo, lo cual en la antigüedad era considerado como una mala señal. Otra razón por la que los piojos huyen de forma rápida, es, debido al frío que presentan los cadáveres, lo que durante las epidemias aumenta el riesgo de que se propague la infección.

Las hembras de los piojos tienen un promedio de vida de un mes, durante el cual pueden poner hasta unos 10 huevos diarios, los cuales son grandes, de un color blanco amarillento y se sujetan de una manera tan firme que resulta casi imposible desprenderlos. Al término de casi una semana, el huevo se encontrará a punto de brotar, hinchándose con aire la cría que se encuentra dentro de este, la cual llega a empujar la parte superior del huevo deslizándose al exterior, comenzando esta a comer inmediatamente pudiendo después de ocho días aparearse y poner sus propios huevos. Es así como una población de piojos que no llegue a ser molestada puede reproducirse a una velocidad muy acelerada.

Esos insectos no son un problema ligado con la era moderna, puesto que la mayoría de los mamíferos llega a hospedar a su especie particular y no cabe la menor duda de que nuestros antecesores también fueron sus huéspedes. De hecho, se cree muy probable que el piojo que se encuentra hoy día entre nosotros, por ser una especie muy cercana al hombre primitivo.

En el transcurso de la historia y en la gran mayoría de sus diferentes épocas, se ha considerado que los piojos forman parte de nuestra vida cotidiana, siendo la tarea de deshacerse de ellos como una parte muy importante de la vida familiar. Debemos acotar que existen dos tipos de piojos que se han podido adaptar a vivir sobre el hombre: la ladilla y el piojo del hombre propiamente dicho, encontrándose este último en dos formas: el piojo del cabello y el piojo del vestido, los cuales se parecen mucho y solamente se pueden diferenciar debido a sus costumbres.

El piojo de los vestidos - Pediculus humanus var. corporis

Se halla únicamente en la ropa y el cuerpo. Este piojo pone sus huevos en las costuras de la ropa y lugares que se encuentran resguardados en el mismo. Su cuerpo es un poco más duro que el piojo del cabello, pudiendo vivir a 23ºC durante cuatro días sin alimentarse.

Las condiciones más óptimas para su reproducción se establecen cuando los hombres se encuentran en primitivas condiciones. No se dan estas condiciones entre las personas que mantienen un nivel de higiene óptimo al cambiar y lavar la ropa con frecuencia.

Los piojos de los vestidos son uno de los principales transmisores de enfermedades endémicas como el tifus exantemático, la fiebre tifoidea y la fiebre recurrente, debiéndose tener en cuenta que en los lugares donde estas enfermedades han sido erradicadas, la consecuencia de su mordida es un molesta picadura.

El piojo del cabello - Pediculus humanus var. Capitis

El piojo del cabello llega a sujetar sus huevos de una forma muy fuerte a los pelos junto al cuero cabelludo, quedando estos muy bien pegados y pudiéndose arrancar del cabello utilizando un peine que sea muy fino y con mucho esfuerzo. De hecho el lavar con frecuencia el cabello no es suficiente para eliminarlos. Cuando ya se han desarrollado los piojos, las cápsulas de los huevos vacías se quedan adosadas al pelo y los insectos salen al exterior. Debido a que los huevos vacíos son mucho más transparentes y carentes de una tapadera,  usando un lupa como se puede llegar a distinguirlos

Como se dijo al principio, para vivir los piojos necesitan ingerir sangre dos veces al día. De igual forma a la temperatura de las casa, los piojos del cabello pueden vivir únicamente en el transcurso de dos días cuando no tiene un huésped.

Estos piojos no transmiten ningún tipo de enfermedad, pudiendo ser controlados a través del uso de productos especiales, los cuales por lo general no llegan a matar los huevos, razón por la cual se debe repetir el tratamiento varias veces hasta asegurarse de haber sacado todos los huevos.

Piojo del perro - Linognathus setosus

Es bastante parecido al piojo del hombre, existen muy pocas posibilidades de que los piojos del perro llegue a atacar a un hombre, pues al igual que otros parásitos, estos animales se encuentran muy ligados a sus propios huéspedes específicos.

En su mayoría viven encima del dorso, los lados y la base de la cola de los perros. A parte de la irritación que llegan a causar, estos piojos son igualmente mediadores de uno de los gusanos intestinales del perro, cuya infección ocurre cuando el perro llega a ingerir los piojos infectados cuando se rasca. 

Piojos masticadores - Orden Malófagos

Los piojos masticadores en su aspecto tienen algo de parecido con los piojos verdaderos, pero con la diferencia de que su cabeza es más ancha, no succionan sangre y poseen dos piezas en cada una de sus patas. No llegan a afectar al hombre y se alimentan mordiendo piel, plumas y despojos de pieles.

Tienden a sujetar sus huevos de una manera firme a la piel o las plumas, teniendo el desarrollo de estos de una duración de dos semanas para llegar a la edad adulta. Debido a que dependen del calor, del clima húmedo de las plumas o los pelos de la piel, solo logran vivir unas pocas horas en su huésped.

En el caso de los perros y gatos, estos tienen su especie de piojo masticador propio, las cuales se conocen como Trichodectes canis y Felicola subrostratus, respectivamente. Es de suponer que estos piojos causas mucha irritación, pues su huésped se rascan con mucha frecuencia.

Las que también pueden llegar a infectarse con los piojos de las plumas, son las jaulas de los pájaros, causando esto una disminución de las condiciones de las mismas. En el campo se puede apreciar como las aves toman baños de polvo, lo hacen con la intensión de deshacerse ellas mismas de los piojos, pero evidentemente esto no se puede llevar a cabo con las jaulas, motivo por el cual los pájaros se deben someter a un tratamiento con un insecticida adecuado.

Ladilla - Phthirius pubis

En su tamaño la ladilla llega a ser tan larga como ancha. Posee unas “pinzas” muy desarrolladas las cuales junto con la forma de su cuerpo la hacen parecer un cangrejo. Les gusta estar posadas en los pelos del cuerpo, prefiriendo los pelos púbicos.

Sus pinzas que son bastante grandes, se encuentran bien adaptadas para poder sujetarse estos pelos que resultan ser muy fuertes. También llegan a encontrarse en las barbas, las axilas, hasta sobre los párpados y las cejas, de hecho, se han podido localizar entre los finos cabellos de los niños.

Una hembra de este insecto llega a poner 25 huevos, los cuales fija a un pelo de manera muy firme, teniendo su desarrollo a la edad adulta, una duración de aproximadamente tres semanas.

Las ladillas son unos animales sedentarios y una vez que considera que ha encontrado el sitio más adecuado se aferra al pelo del huésped, se mete en su piel ayudándose con su boca y succiona la sangre del huésped en sucesivas oportunidades, haciendo pequeños intervalos, y morirá si en el transcurso es apartada de su huésped.

No cabe la menor duda de que las ladillas generalmente se pegan de una persona a otra durante la cópula. No obstante, se han conocido casos de niños pequeños con ladillas, lo cual determinar que estas pueden transmitirse de otras maneras.